Los Diputados
¿Conocen a los padres de la constitución?
A pesar de que algunos de los nombres de los protagonistas de la época son suficientemente conocidos, no es menos cierto que hay muchos otros de los que apenas existe bibliografía.
Les invitamos a que conozcan en profundidad a los Diputados Doceañistas, autores de la primera Constitución de nuestra historia, la Constitución de 1812.
(Fuente: García León, Jose Mª: Los Diputados Doceañistas. Una aproximación al estudio de los Diputados de las Cortes Generales y Extraordinarias (1810-1813).)
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ABADIN y GUERRA, Antonio ? - 1813 -
AGUIRIANO Y GOMEZ, Francisco Mateo 1742 - 1813 -
AGUIRRE, Pedro Antonio ? - ? -
ALAJA, Francisco Basilio ? - ? -
ALCAYNA GUIRAO, Antonio 1755 - 1825 -
ALONSO y LOPEZ NOBAL, José 1763 - 1824 -
ALVAREZ DE TOLEDO, José 1799 - 1858 -
AMAT, Felipe ? - ? -
ANDRES y MORELL, Carlos 1753 - 1820 -
ANDUEZA, Juan Antonio 1770 - 1823 -
ANER DE ESTEVE, Felipe 1781 - 1812 -
ANTILLON y MARZO, Isidoro DE 1778 - 1814 -
APARICI y ORTIZ, Pedro 1761 - 1829 -
APARICIO SANTIZ, Tomás ? - 1825 -
ARGÜELLES Y ALVAREZ GONZALEZ, Agustín de 1776 - 1843 -
ARIAS DÁVILA Y MATÉU, Juan José -Conde DE PUÑONROSTRO 1783 - 1850 -
AYTES, Felix ? - ?
¿conocías a...?
Diputado por la Junta Superior de Extremadura, formó parte del Consejo de Castilla y fue Inquisidor del Tribunal de Llerena. Elegido diputado el día 9 de julio de 1810 por los veintisiete electores correspondientes en la sala de Gobierno de la Junta Superior de Badajoz, se le otorgó su poder nueve días después de su elección, siendo aprobado por la Comisión de Poderes el 18 de septiembre de 1810.
Formó parte de tres comisiones, Poderes, Propios y baldíos y Premios, y participó en diez debates, como por ejemplo en el debate en torno al decreto de libertad de imprenta donde propuso que, aparte de la intervención de los tribunales diocesanos, interviniesen también los del Santo Oficio. Com motivo de la y con ocasión la publicación del Diccionario Crítico Burlesco, de Bartolomé José Gallardo, solicitó abiertamente, el establecimiento de la Inquisición, expresando que si las Cortes la suprimían y en su lugar se establecía otro Tribunal.
Se distinguió como un constante defensor de la continuidad de la Inquisición, pronunciando un vehemente discurso a su favor que ocupó casi dos sesiones y que levantó tanto protestas como grandes aplausos del público antirreformista que se encontraba en las galerías, llegándose a decir entonces, que su intervención hubiese sido definitiva si la abolición del Santo Oficio no hubiera estado decretada de antemano.
