
Diputado por Montevideo, la Banda Oriental del Uruguay y el Norte del Río de la Plata, Virreinato de Buenos Aires. Era sacerdote y capellán de Real Cuerpo de Artillería del departamento del Río de la Plata, siendo elegido en 1811.
En torno a su nombramiento hubo cierta polémica, motivada por la presión de las autoridades españolas y el desacuerdo de una parte del Ayuntamiento de Montevideo. Finalmente, se aprobaron sus poderes, con la advertencia de que en el plazo de ocho meses debían presentarlos. Prestó juramento en las Cortes y tomó posesión de su cargo en la sesión del día 28 de julio de 1811, sustituyendo así a José Antonio Fernández, presbítero, que había renunciado a su cargo.
Formó parte de la comisión de Negocios Ultramarinos y obtuvo la creación de un Consulado en Montevideo. Típico representante de autoridades coloniales de su provincia, intervino frecuentemente para dar muestras de la lealtad de Montevideo a España. Además hizo varias propuestas para que se concretara la fecha de disolución de las Cortes, porque consideraba que al estar ya elaborada la Constitución, no tenía sentido que continuaran funcionando. Todo ello creó gran descontento, hasta el punto de que el Ayuntamiento de Montevideo mostró su desacuerdo y solicitó su destitución y el nombramiento de otro diputado.