23/03/2012
El Ayuntamiento recupera parte de la exposición 'Interiores robados' en la fachada del Mercado Central de Abastos · Tanto usuarios como comerciantes se muestran satisfechos por el nuevo uso
El Mercado Central de Abastos se sitúa como un nuevo centro de exposiciones urbano. Los muros de las fachadas de la plaza gaditana acogen desde la semana pasada parte de la exposición fotográfica Interiores robados de José Manuel Vera Borja y Juan Carlos González Santiago que en su momento se expuso en la Diputación Provincial.
En estos días son muchos los paseantes en la calle Libertad que se paran a observar -en muchos de los casos con los carros de la compra en mano- los 18 cuadros ubicados en la fachada principal de Correos y en una parte de las laterales. La sensación entre los visitantes de esta exposición callejera es de satisfacción. Lo mismo ocurre al sondear a los comerciantes. Los vanos ciegos de la fachada del mercado han encontrado una utilidad después de 174 años en pie.
Pueden dar mucho juego. Ahora mismo quedan 60 huecos vacíos (78 vaos en total) y, aunque es cierto que todos no son utilizables al tener una puerta o alguna rejilla de ventilación en su espacio, son muchas las oportunidades que brindan estas paredes. Desde la recuperación de otras exposiciones mostradas en salas hasta la creación de unas nuevas pensadas ex profeso para estos viejos y restaurados muros.
Es la impresión que se recibe al preguntar en los alrededores por esta muestra urbana. Sole atiende a sus clientas en el quiosco de ropa del exterior del mercado. "Es bonito y le da vida", expresa la tendera. "Todo lo bonito que se ponga atrae gente". Es la percepción que tiene Sole ante el cambio que ha supuesto la visión del edificio con la colocación de estos cuadros.
En el quiosco del pan de al lado, Juana también se muestra muy satisfecha con esta iniciativa y propone que se utilice más para estos motivos. Aún así, critica que "los vigilantes somos nosotros, los comerciantes", y las fotografías están expuestas a cualquier acto vandálico sin ningún tipo de guarda. Aprovechando el altavoz, Juana avisa "del peligro de los parterres, donde ya se han producido varias caídas, y la carencia de bancos. Además de la incomodidad de los puestos y lo poco estéticos que son. "Podrían haber puesto unos como el quiosco de forja para turistas de Canalejas", sugiere.
Entre los puestos del interior, que tienen a sus espaldas la muestra, se encuentra el número 35, Artejamón, desde donde Antonio propone que también "se podrían poner cositas por dentro con tanto espacio como hay". Al respecto también han hablado Curro y Toñi, de la carnicería, que con algo de sorna explican que "ya que no vienen a comprar que vengan a mirar", pero reconocen que "todo lo que se haga es positivo".